Jordi Cepa

05-11-2010

Jordi Cepa
Jordi Cepa de excursión por la zona de Núria (Pirineo catalán).
Foto: Guadalupe Paul

¿Por qué es usted astrofísico?
Ya desde niño me interesé por la ciencia, inicialmente por la Química. Sin embargo, el curso antes de entrar en la universidad también se despertó, gracias a mis profesores, mi interés por la Física y la Filosofía, decidiéndome por la primera (siendo físico se puede ser filósofo, siendo filósofo es más complicado ser físico, aunque seguramente un filósofo no esté de acuerdo conmigo). Aunque mi interés inicial se centraba en la Física Teórica, en torno a la que en aquel momento giraba la carrera de Física en la Universidad de Barcelona, más adelante se despertó mi gusto por la Astronomía, por la que finalmente me decidí, también en parte impulsado por mis profesores.

¿A qué edad y en qué circunstancias escogió esta profesión?
La elegí propiamente al seleccionar lo que entonces se denominaba "especialidad" de la carrera de Física. La Licenciatura en Física duraba cinco años de los cuales los tres primeros se dedicaban a enseñanzas generales y en los dos últimos se cursaban asignaturas específicas de la especialidad elegida, en este caso Astrofísica. Por tanto, escogí la profesión al final del tercer año de carrera, a los veinte años. Ya entonces tenía claro que quería dedicarme, si tenía oportunidad, a la investigación.

¿Qué investiga?
Mis intereses siempre se han centrado en el campo de las galaxias. Ahora bien, con el tiempo se ha producido un cambio de área de trabajo: he pasado del estudio de la formación de estrellas en galaxias próximas al estudio de la evolución de galaxias y de la cosmología mediante la observación de las galaxias más distantes del Universo.

¿Qué instrumentación requiere?
Muy variada. Siempre he considerado que para un estudio completo de cualquier tema de la Astrofísica se precisa la combinación de información procedente de distintas zonas del espectro electromagnético, desde los rayos gamma a las ondas de radio pasando por los rayos X, ultravioleta, visible e infrarrojo. Es más, considero que la astronomía multirrango espectral es donde es posible obtener mayor cantidad de información y más interesante. Todo ello sin olvidar los modelos y las simulaciones por ordenador, que deben nutrirse y ser validadas con los datos procedentes de las observaciones.

¿En qué consiste una jornada laboral estándar?
En mi caso no existe esta jornada. A menudo estoy de viaje para mantener reuniones con otros colegas y desarrollar colaboraciones o asistir a congresos o a observaciones. Además, cuando estoy en donde desarrollo habitualmente mi trabajo, mi jornada laboral no termina el viernes sino que prosigue fines de semana y festivos hasta unas sesenta horas a la semana. Me declaro culpable de ser un adicto al trabajo.

Díganos un descubrimiento que culminaría, de tener lugar, su carrera profesional
No utilizaría la palabra "culminar", porque entonces se deduce que a partir de entonces se "desciende" o se "termina". Preferiría entonces hablar de "hitos" a lo largo de la carrera. Varios de ellos ya han tenido lugar: la puesta en operación de los instrumentos OSIRIS para el GTC y PACS para HERSCHEL constituye sin duda un punto de inflexión puesto que me permitirá abordar el estudio de las galaxias más lejanas, combinando el dominio óptico con el infrarrojo lejano, satisfaciendo mis gustos por la astronomía multirrango espectral.


Comentarios (1)

Compartir:

El entrevistado

Doctor en Astrofísica por la Universidad de La Laguna. Investigador responsable del instrumento OSIRIS del Gran Telescopio CANARIAS (GTC) y co-investigador español del instrumento PACS del satélite HERSCHEL de la ESA (Agencia Europea del Espacio). En la actualidad es Catedrático Habilitado e investigador del Instituto de Astrofísica de Canarias.