Ramón García López

03-12-2010

Ramón García López
Ramón García López en una imagen tomada desde la pirámide o templo del Sol en Teotihuacán (México). En ella se distingue la vía principal del complejo a la izquierda, que conecta al fondo con la pirámide o templo de la Luna.
Foto: particular

¿Por qué es usted astrofísico?
La Física me apasionó desde que, con 14 años, descubrí que podía entender lo que significaba la velocidad y medir a partir de ahí tiempos y distancias. Fue la revelación de un mundo que me siguió llamando la atención. No fui astrónomo aficionado de niño (aunque, como a todo el mundo, las imágenes del cosmos llamaban mi atención) y llegué a la Astrofísica a través de la Física.

¿A qué edad y en qué circunstancias escogió esta profesión?
Cuando acabé el primer ciclo de la carrera de Física debía elegir especialidad. La mayor parte de mis compañeros de estudios en La Laguna decidieron ir a Madrid a hacer especialidades de Física Teórica, Fundamental, Geofísica y Electrónica, pero a mí me atrajo el aura de física aplicada y cosmopolita que tenía la especialidad de Astrofísica aquí y decidí quedarme. Y aquí sigo desde entonces (con paréntesis temporales en el Reino Unido, Alemania y EE UU).

¿Qué investiga?
A lo largo de los años he investigado, fundamentalmente, las atmósferas de las estrellas con el objeto de estudiar la evolución estelar, su composición química y la evolución química de nuestra galaxia. He dedicado también un esfuerzo importante a participar en el diseño y fabricación de instrumentación para estos menesteres y, en los últimos años, he ido derivando hacia la Astrofísica de Altas Energías: la que se ocupa de los fenómenos más violentos y energéticos que tienen lugar en el Universo.

¿Qué instrumentación requiere?
En esta última faceta hago uso de los telescopios MAGIC (dedicados a la detección de la llamada "radiación Cherenkov") en el Observatorio del Roque de los Muchachos y, próximamente, del instrumento AMS que medirá con mucha precisión "rayos cósmicos", e irá instalado en la Estación Espacial Internacional a unos 400 km de la superficie terrestre.

¿En qué consiste una jornada laboral estándar?
Actualmente dedico una parte de mi tiempo a labores de gestión, como Coordinador del Área de Instrumentación del IAC, y paso buena parte del día de reunión en reunión procurando que salgan adelante los proyectos instrumentales en que estamos embarcados. Otra parte importante de mi tiempo está dedicada a la enseñanza universitaria, tanto a nivel de licenciatura como de máster. El resto lo dedico a la investigación, coordinando el grupo de Astrofísica de Partículas del IAC, en el que (además de mí y otro investigador sénior), hay tres investigadores postdoctorales, dos estudiantes de doctorado, una estudiante de máster y una becaria de colaboración. Y, siempre que puedo, procuro sacar tiempo para actividades de divulgación científica.

Díganos un descubrimiento que culminaría, de tener lugar, su carrera profesional.
Permítame mencionar dos: el descubrimiento de una partícula de antimateria primordial (un anti-protón o similar originado durante los primeros minutos del Universo) con AMS, o la evidencia de biomarcadores en planetas que orbitan alrededor de estrellas diferentes del Sol.


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