Antonio Mampaso

02-07-2010

Antonio Mampaso
Antonio Mampaso en el Teide, con el Pico Viejo al fondo.
Foto: Mateo Gil

¿Por qué es usted astrofísico?
Me gustaba preguntarme acerca de las cosas desde pequeño. Me atraían los artefactos y cómo funcionaban. También me di cuenta de que algunas ideas sencillas -la ley de la gravitación de Newton, por ejemplo- eran muy poderosas para explicar el mundo y eso me resultaba algo profundo y fascinante, ¿por qué es así? Mi hermana mayor estudió Físicas, lo que me dio ciertas facilidades, pues hablaba con ella y tenía contacto con los libros. Me dediqué en concreto a la Astrofísica porque, como a todos los niños, me atraía el cielo de pequeño (aunque nunca tuve en la escuela una asignatura sobre el Universo o la Astronomía). También porque, al acabar la carrera, tuve la oportunidad de poder elegir entre seguir con la investigación que había comenzado en la Universidad Autónoma de Madrid, sobre física del estado sólido, o hacer un doctorado en Astrofísica en el Instituto de Astrofísica de Canarias. Elegí la Astrofísica; era un reto que me obligaba a estudiar todo desde la base e implicaba para mí un gran cambio.

¿A qué edad y en qué circunstancias escogió esta profesión?
Me decidí a estudiar Físicas a los 17 años, al tener que elegir la carrera. Me gustaban mucho también la historia y la psicología y dudé hasta el momento de matricularme. Si fuera hoy, dudaría con la biología.

¿Qué investiga?
La física de las nebulosas planetarias.

¿Qué instrumentación requiere?
Todo lo que puede proporcionar información valiosa: espectrómetros, cámaras de imagen directa, filtros nebulares, polarímetros... y buenos telescopios, claro. En distintas etapas de mi vida me han interesado más unas técnicas u otras: primero el infrarrojo, luego las ondas milimétricas, ahora el óptico.

¿En qué consiste una jornada laboral estándar?
Realmente no hay un estándar fijo; depende de la fase en que uno esté en la investigación (observando, procesando y analizando los datos, escribiendo artículos, pensando sobre cómo funcionan las nebulosas planetarias, o lo que sea). Lo que sí es fijo es la lucha para que los emails no te interrumpan constantemente y te quiten demasiado tiempo. También es "estándar" en nuestro trabajo el contacto continuo con colegas y estudiantes: todos trabajamos en una mini-red de cerebros conectados (lo de mini es porque somos muy pocos; ¡ojalá fuéramos más!).

Díganos un descubrimiento que culminaría, de tener lugar, su carrera profesional.
Uf, difícil cuestión; todas las cosas en las que ando investigando me parecen demasiado pequeñas como para "culminar" nada; de hecho no me gustaría culminar mi carrera nunca. Si me apuran, diría que querría entender cuál es la trama oculta que está por debajo, no sólo de las nebulosas planetarias, sino de las galaxias, las nubes, los priones, los seres vivos... qué es lo que hace que el Universo genere espontáneamente estas estructuras y, claro, ya puestos, me gustaría entender por qué nuestro universo es así y si podría haber sido de otro modo.


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