Enamorado de la Luna

Annia Domènech / 02-03-2007

Inasequible al desaliento, Pierrot intenta, una y otra vez, enamorar a Colombina en la comedia del Arte. Los años pasan, y el romántico personaje empieza a fijarse en la Luna, que observa, melancólico, embutido en su blanca camisola de grandes botones, noche tras noche.

El eterno incomprendido se verá acompañado este sábado por todos aquellos que quieran disfrutar de una luna encendida bajo la sombra de la Tierra. En lugar de ser negra como el carbón, puesto que nuestro planeta interceptará la radiación del Sol que normalmente la ilumina, adquirirá bellos tonos anaranjados o rojizos o marrones.

Es lo que ocurre cuando tiene lugar un eclipse de Luna. Ello es debido a que algunos rayos solares ven modificada su trayectoria al pasar por la atmósfera terrestre, por lo que se dirigen hacia el satélite irradiándolo con una luz cuyo color es resultado de las partículas atmosféricas presentes en ese momento. Por ello, el tono lunar durante un eclipse es un indicativo de la contaminación atmosférica. La Luna no sólo se sonroja, sino que también parece engordar. A nuestros ojos adquiere un cierto volumen, ya no es un disco plano. Este efecto óptico es debido a una acentuación del contraste entre los claroscuros.

Este tipo de eclipse, siempre en Luna llena, es resultado de un cruce de caminos. En sus respectivas trayectorias, el Sol, la Tierra y la Luna se ponen en fila cada mes, pero no ocurren doce eclipses por año, sino sólo un par de ellos. El responsable de esta poca frecuencia es el satélite, que avanza un poco inclinado respecto a como lo hace la Tierra, por lo que no siempre acierta a introducirse en la sombra terrestre (o, dicho de otro modo, no siempre es cubierto por ella). El eclipse es total si la sombra viste todo el disco lunar, y parcial si sólo una parte. Aunque nosotros los llamemos eclipses de Luna, puesto que desde la Tierra se ve cómo su sombra avanza sobre el satélite, todo depende del punto de vista: un habitante de la Luna consideraría que es el planeta quien oculta el Sol.

El eclipse total de Luna del próximo sábado, día 3 de marzo, se observará en Europa, África, Oriente Medio y Asia Occidental, mientras que desde América sólo serán visibles algunas fases. El primer contacto de la sombra con el disco lunar tendrá lugar a las 21:30 h UT (Tiempo Universal), que en esta época del año coincide con la hora canaria (una hora más en parte el continente europeo: Madrid, Berlín, Ámsterdam, París…). La fase total, cuando el disco está sumergido en la sombra, empezará a las 22:44 h, y acabará a las 23:58 h. Y la sombra se despegará completamente de la Luna (último contacto) a la 1:12 h

Que la totalidad dure más de una hora, la elevada altura de la Luna sobre el horizonte y que no sea en horas intempestivas, hacen de este eclipse una buena ocasión. Condiciones tan favorables no se repetirán hasta el 2029. Así que, a simple vista, con prismáticos o con un telescopio, hay que dejarse fascinar por esta Luna.


Bibliografía:
"Eclipse total de Luna del 3 de marzo de 2007", Antonio Bernal González, Astronomía nº 92

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El autor

Annia Domènech es Licenciada en Biología y Periodismo. Periodista científico responsable de la publicación caosyciencia.

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