Entrevista al Sol

"No hablaré si no es en presencia de mi abogado"

Annia Domènech / 21-07-2009

Repite que no desea hacer declaraciones, pero se le desata la lengua al ser confrontado a su próxima huelga laboral. Afirma que él no tiene nada que ver con la oscuridad que cubrirá una franja del planeta Tierra, y que no está en sus manos cambiar la situación. Solicita que se respeten su privacidad durante las pocas horas que va a durar el conflicto, así como su presunción de inocencia.

Es difícil acordarle sus pretensiones, pues procediendo habitualmente la luz del Sol, ¿a quién si no a él hay que culpar de su ausencia el próximo 22 de julio? A la Luna, responde muy convencido. Veamos cómo lo argumenta.
 

Buenos días, Sol.
Y tan buenos, como que los disfruta gracias a mí.

No sólo de luz vive el ser humano…
No se equivoque: si no hubiera luz, el ser humano ni siquiera existiría.

Tiene razón, no pretendía polemizar. De hecho, es debido a su importancia que estamos hoy aquí, y a la de su trabajo. Parece ser que pretende usted dejar en la oscuridad a parte de la superficie terrestre el próximo 22 de julio.
Me lo temía, ya están otra vez culpándome a mí de esta historia, como si no hubiera ocurrido lo mismo en otras ocasiones.

Pero en este caso el fenómeno se alarga en el tiempo, más de seis minutos, lo que no se ha visto nunca todavía.
Usted no lo habrá visto, es joven, pero puedo asegurarle que algunos de los que la precedieron sobre el planeta vivieron duraciones similares. Es poco frecuente, cierto, en la mayoría de los casos no se supera el par de minutos. Y de hecho habrá que esperar hasta el año 2132 para que ocurra un fenómeno equivalente.

Pocos minutos o muchos, lo cierto es que deja de trabajar.
Santa ignorancia… ¿pero a usted quién la ha enviado?

Mi supervisor en el periódico, estoy haciendo prácticas.
Entiendo que le apetezca hablar de rebeliones del proletariado, vista la coyuntura económica y social, pero puedo asegurarle que no es el caso. Yo no voy a cesar de trabajar en todo el día 22 de julio. Reconozco que mi radiación invierte ocho minutos en llegar hasta ustedes, se puede debatir si es mucho o es poco, pero me veo limitado por la velocidad de la luz, que no sabe viajar más rápidamente. Aparte de esto, visto que yo emito siempre, y emitiré ese día, continuamente, el boicot viene después.

¿Qué insinúa?
Quien habla de boicot habla de acoso laboral, de impedir que se sepa que has hecho correctamente tu trabajo, destruirlo e incluso apropiarse de la autoría. La cuestión es buscar el protagonismo en detrimento de los demás. Dentro de poco se hablará de luz lunar…

Si acusa a alguien, hágalo sin circunloquios.
No hablaré si no es en presencia de mi abogado. Los periodistas lo tergiversan todo con el fin de obtener un buen titular, de atraer a los lectores. La información rigurosa ha desaparecido porque si no, ¿cómo es posible que exista tamaño desconocimiento sobre lo que ocurrirá realmente este 22 de julio?

Quizás sería usted tan amable de explicárnoslo.
Es la Luna que se interpone entre ustedes y yo. O es que no sabe que lo mismo ocurrió el 1 de agosto del verano pasado, y el 29 de marzo de hace dos años… Y podría continuar remontándome en el tiempo y dándole ejemplos. Desde que la Tierra existe y yo, el Sol, giro en torno a ella. Perdón, me he confundido, ya les gustaría… Desde que yo, el Sol, existo, y la Tierra orbita en torno mío, con la Luna como satélite, tienen lugar los eclipses solares.

¿Eclipses solares?
Eclipses solares, por definición alguien me eclipsa, es decir, me esconde. ¿Y quién sino que la Luna? Quisiera matizar un poco mis declaraciones anteriores, no es que ella sea la culpable del fenómeno, sería darle más importancia de la que merece, más bien se trata del resultado de una conjunción de factores.

¿Podría precisarnos cuáles?
En realidad es algo divertido, muy curioso. Un juego de coincidencias que permite que la Luna, ese pequeño satélite insignificante, pueda ocultarme a los ojos de ustedes. Su cuerpo es nada menos que 400 veces más pequeño que el mío, pero también se encuentra 400 veces más cerca de la Tierra. Si no fuera por esta extraordinaria casualidad no tendría nada que hacer frente a mis dimensiones. De hecho, tengo que confesarle que existen otros cuerpos que pretenden emularla realizando algo parecido, pero como no existe la misma relación de tamaños y distancias se quedan en el intento. Tuvo bastante difusión el tránsito de Venus, en 2004, cuando hacía más de un siglo que no se había paseado por delante de mí. O el de Mercurio en 2003 y 2006. Este planeta repite su tentativa con mayor frecuencia.

David contra Goliat, vaya.
Precisemos las cosas, no es que la Luna me gane. Transitoriamente me esconde, y no es nada de lo que estar orgulloso, ese afán por ponerse delante, además ya ha oído que no es algo exclusivo de ella… Ni siquiera logra hacerme desaparecer para toda la mitad de la Tierra en la que es de día. Sólo para una estrecha franja me esconde en mi totalidad, y en sus aledaños lo hace de manera parcial.

¿Disculpe?
Déjeme continuar… Lo que sus científicos denominan respectivamente umbra y penumbra. Si usted vive en la zona en la que ocurre la umbra, verá como desaparezco, y si vive en la de penumbra, continuará viendo parte de mi disco.
Desde mi perspectiva, es simplemente la sombra de la Luna la que se desplaza sobre el planeta. Desde la de ustedes, es la Luna la que me esconde. Pero recuerden que yo soy el foco de luz.

Entonces, ¿la oscuridad no aparece de golpe sobre la Tierra?
Por supuesto que no, va haciendo camino con el avance del satélite. El 22 de julio la sombra recorrerá la India, Nepal, Bangladesh, Bhutan y China, antes de torcer hacia el Océano Pacífico. Entre el comienzo del fenómeno en la India (a partir de medianoche, en Tiempo Universal) y el fin en el Océano Pacífico (después de las 05.00 TU) transcurren varias horas. El máximo tendrá lugar a las 2 h 37 min. Según dónde esté usted en estos lugares, el eclipse será visible, y yo invisible podríamos decir, en algún momento del día, desde la salida hasta la puesta de Sol. En la zona afectada es de día, claro. La expresión de la hora en Tiempo Universal puede confundir.

Entonces se manifestará en huelga.
Qué ideas se le ocurren. Si yo dejara de trabajar le quedaría a usted poco tiempo de vida, exactamente ocho minutos, hasta que el último fotón de la radiación emitida por mí hubiera llegado a la Tierra. Después la oscuridad, el frío, la muerte... Me estremezco sólo de pensarlo. A mí me caen bien los terrícolas, especialmente los astrofísicos solares, que me prestan mucha atención.
En el Sistema Solar los planetas recorren caminos, las llamadas órbitas. Éstas dependen, groso modo, de su masa y de la relación que a causa de (o gracias a) ella establecen con los demás cuerpos por la acción de la gravedad. Resumiendo: giran a mi alrededor no porque lo deseen, sino porque no pueden evitarlo. En el Universo hay jerarquías en función de la masa. Pero me estoy desviando del tema. En nuestras trayectorias, a veces nos solapamos, si es que puede llamarse así, vistos desde la Tierra. Y es esto, nada más y nada menos lo que va a ocurrir. Nadie más que las leyes de la física son las responsables.

Como si yo pasara la mano por delante de una lámpara.
Exactamente. Con el añadido de que la esfera lunar al superponerse exactamente sobre mi disco permite que se ponga de manifiesto mi corona, de una extraordinaria belleza habitualmente no admirada porque el mayor brillo del disco la hace empalidecer por comparación. Esta es una prueba más de que yo continúo en actividad, si no fuera así la corona no sería visible.

Si ya estoy convencido hace rato, lo que ocurre es que me gustaba la idea de la huelga para atraer a los lectores.
Ya me he dado cuenta… no puede ser que alguien sea tan ignorante sobre un tema que le toca tan de cerca y que influye de tal modo en su vida diaria. Imagine lo que sería vivir siempre bajo un eclipse… Muchísima gente se desplaza para poder observar este fenómeno que, dicho sea de paso, es espectacular. La temperatura cae; los animales, confundidos, actúan como si fuera de noche; el cielo se oscurece; se ve la corona… Por suerte, ya es bien sabido que no hay que mirarme durante las fases parciales sin una protección para los ojos, existe un gran peligro de quedarse ciego. Sólo durante la fase total, precisamente porque la radiación es interceptada, pueden observarme a simple vista.

O sea, que mientras la Luna no le ha tapado completamente las fases son parciales, y cuando le cubre, totales.
Exactamente. Veo que al final lo has entendido.

¿Pero puedo utilizar la palabra huelga en el título de todos modos?


Entrevista realizada con tecnología imaginativa, que cubre todas las distancias, incluso las más lejanas.

 

· Información horaria sobre el eclipse para la ciudad de Shanghai:

- Comienzo del eclipse: 00h 23m 26s TU

- Comienzo de la totalidad: 01h 36m 48s TU

- Fin de la totalidad: 01h 41m 48s TU

- Fin del eclipse: 03h 01m 38s TU

TU= Tiempo Universal, en Canarias hay que sumar una hora para obtener la hora local.

 

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El autor

Annia Domènech es Licenciada en Biología y Periodismo. Periodista científico responsable de la publicación caosyciencia.

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