Entrevista a Miguel Cluesener-Godt

Hacia una Tierra protegida

Annia Domènech / 21-08-2007

Miguel Cluesener-Godt trabaja para la División de Ciencias Ecológicas del Programa sobre el Hombre y la Biosfera ( MAB) de la UNESCO. Esta entrevista fue realizada en el marco de la conferencia internacional Starlight 2007.

El Programa sobre el Hombre y la Biosfera (MAB) de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) busca "mejorar la relación entre la gente y su entorno de un modo global". Su objetivo es limitar la pérdida de biodiversidad, así como gestionar los problemas ecológicos, sociales y económicos que ésta pérdida conlleva. Para ello, desarrolla una Red Mundial de Reservas de la Biosfera (WNBR).


¿Qué es una reserva de biosfera?
En el mundo, hay muchos sistemas diferentes de áreas protegidas. Una reserva de la biosfera es un sitio donde se aplica el concepto de conservación de recursos naturales y desarrollo sostenible integrado.
La UNESCO con su programa MAB es la única agencia dentro de las Naciones Unidas que puede designar sitios como reserva de biosfera.

¿Qué tipo de sitio puede ser elegido?
Los países son los que deciden. La UNESCO es una agencia intergubernamental, es decir, trabaja con los gobiernos. Por ejemplo, España tiene muchos aspectos descentralizados en las Comunidades Autónomas. La sugerencia de convertir una zona en reserva de biosfera procede siempre del sitio en cuestión aunque, tras ir subiendo escalones (local, regional…) la propuesta final tiene que realizada por el gobierno.
Entonces un comité consultivo de la UNESCO la valora y, si le parece bien, la propone al director general de esta organización, que la transfiere al MAB. Este programa consta de un consejo de 34 países que es el que decide si una zona deviene o no reserva de biosfera. En la isla de La Palma (Islas Canarias) la primera fue los Tilos, y ahora gran parte de la isla está protegida.

¿Cuál es la aspiración del programa MAB?
Como se habló en el encuentro que tuvo lugar en Sevilla en 1995, todos los ecosistemas terrestres deberían estar presentes. También se desea que la mayoría de los países participen. Actualmente hay 507 reservas de biosfera en 102 países del mundo. Más de la mitad de los grandes países disfrutan de alguna. No así los pequeños, lo que es lógico, pues sería el país entero. España, con 34 reservas de biosfera, se sitúa en cuarto lugar a nivel mundial.

Una vez que una zona es reserva de biosfera, ¿qué ocurre con ella?
No porque una zona sea escogida se acaban sus problemas. Cada diez años se realiza un control para ver si el lugar continúa cumpliendo las condiciones necesarias para mantener dicho estatus. Si requiere mejoras o cambios, pero el país decide que no puede hacerlos, entonces la retira de la red. Ocurrió con Noruega, Bulgaria, el Reino Unido…
Normalmente los gobiernos poseen un departamento para el desarrollo sostenible. Cuando hay voluntad por parte de un país para proteger un área, pero desconocimiento, entonces la UNESCO lo ayuda enviando expertos.

¿En qué consiste una reserva de biosfera?
Una reserva de biosfera se divide en tres zonas: la zona central llamada núcleo, donde rige la máxima protección de la biodiversidad; la zona tampón, con una protección especial en la cual sólo deben realizarse ciertas actividades, como la educativa; y la zona de transición a la zona no protegida, que es la que tiene lógicamente menos limitaciones.
Hay que vivir en el mundo real, no en uno ideal. Que una zona sea reserva de biosfera permite al gobierno correspondiente tener argumentos para oponerse a una serie de acciones que sean contrarias a su sostenibilidad, pero nada más. Es sólo un arma de convencimiento.

¿Se utiliza esta denominación para proteger del turismo las maravillas de la Naturaleza?
No hay duda de que el turismo masivo amenaza, y mucho, la diversidad ecológica y la identidad cultural de un lugar, hasta modificar incluso su cuerpo social. Pero las reservas de biosfera no están directamente relacionadas con lugares turísticos. Abarcan ecosistemas distintos, así como sistemas rurales y urbanos. Precisamente ahora el programa está incidiendo mucho en reservas en el ámbito urbano y periurbano, por ejemplo el cinturón verde de Sao Paulo (Brasil).

¿Cuál es el origen del programa MAB?
El programa empezó en los años setenta con zonas protegidas, de ahí el nombre de reserva de biosfera, que ahora queda un poco anticuado. Además, da la impresión de un sitio que se cierra a cal y canto, que era la idea original, pero que se ha descubierto que no funciona. Con toda la gente que hay en la Tierra es un lujo que no nos podemos pagar.
Asimismo, no es posible poner un policía bajo cada árbol. Hay que concienciar a la gente de que la zona protegida es la suya, y que vivan la situación como un beneficio, no como una amenaza.

¿Son realistas los objetivos establecidos contra la pérdida de biodiversidad para el 2015?
Los objetivos bien puestos obligan a los países a tomar medidas concretas. Cuando la gasolina tenía plomo, se tuvo que prohibir para una fecha, aunque la gente afirmara que los coches no podrían funcionar sin este tipo de carburante.
En biodiversidad hay que tener en mente que todavía no conocemos todas las especies. Primero hay que ver cuántas hay, y considerar las medidas que se pueden tomar. En cada país un 10% de la superficie debería estar protegida, pero no hay ninguno que cumpla este porcentaje. Estados Unidos y Rusia tienen más áreas protegidas porque su superficie es mayor. Hay que establecer objetivos, lo mismo que se hace en otros temas como la liberación de dióxido de carbono (CO2).

¿Cómo actúa España en este tema?
España es un país muy activo, que apoya mucho económica y logísticamente las reservas de biosfera. En 2008, tendrá lugar en Madrid el III Congreso Mundial de Reservas de la Biosfera, que reunirá unas 1.000 personas. Será la segunda vez que este encuentro se realice en suelo español, la primera fue en 1995 en Sevilla.
El MAB depende de la buena voluntad de los gobiernos. Con la UNESCO, un país tiene un contrato moral, no legal. El que sanciona es el ciudadano cuando hay elecciones.

Comentarios (2)

Compartir:

Multimedia

El autor

Annia Domènech es Licenciada en Biología y Periodismo. Periodista científico responsable de la publicación caosyciencia.

Ver todos los artículos de Annia Domènech

Glosario

  • Carbono